
Encuentro de Pastoralistas de FEJE Centro-Este en El Campello: “Libres para servir
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Reencuentro del I Foro Jesuitas
23 enero, 2026Durante estos días en El Escorial se trabajaron distintos ámbitos de la acción pastoral en los centros educativos. Uno de ellos fue el de los Procesos Pastorales, entendido como el cuidado de los caminos que acompañan el crecimiento interior, la maduración en la fe y la integración del compromiso en la vida de niños, jóvenes y educadores. No se trató solo de revisar actividades, sino de profundizar en cómo acompañamos y qué procesos ayudamos a iniciar y a sostener a lo largo del tiempo.
Volver a echar las redes
El trabajo comenzó con un encuadre del tema y un tiempo de oración y reflexión personal a partir de Lucas 5, 1-11. La imagen de Jesús que invita a volver a echar las redes, incluso después del cansancio y de una noche infructuosa, resonó como una llamada a confiar de nuevo y a cuidar los procesos con paciencia y esperanza. La provocación de Estrella Moreno, al situar la conversión cristiana en un contexto de identidades líquidas, ayudó a aterrizar esta reflexión en la realidad concreta en la que hoy educamos y evangelizamos.
De la puesta en común y del eco espiritual en grupo emergieron luces y sombras de nuestra práctica pastoral. Pero, en clave ignaciana, lo más importante fue releer lo vivido para sacar provecho, dejando que el Espíritu fuera señalando llamadas. Como en un examen, nos preguntamos: ¿dónde sentimos más vida?, ¿dónde aparecieron resistencias?, ¿qué fue vivido como consolación y qué pide hoy mayor atención y cuidado?
Antes de avanzar: guardar en el corazón
Antes de seguir caminando, se impuso una actitud interior: guardar en el corazón lo vivido y reconocer que los Procesos Pastorales requieren tiempo, profundidad y un acompañamiento fiel. Solo desde esta memoria orante es posible abrir nuevos horizontes y orientar la misión compartida.
Preguntas que nos siguen acompañando
De este camino brotan preguntas que hoy se dirigen a los equipos de pastoral de los colegios, y que pueden servir como punto de partida para el discernimiento, quizá en alguna de las próximas reuniones de cada centro:
- ¿Qué lugar ocupan los procesos en nuestra acción pastoral: son centrales o quedan relegados frente a la urgencia del hacer?
- ¿Cómo ayuda realmente nuestra pastoral a caminar, acompañando el crecimiento interior a lo largo del tiempo?
- ¿Qué itinerarios ofrecemos para la iniciación, el crecimiento y la profundización de la fe?
- ¿Cómo escuchamos los ritmos, búsquedas y preguntas reales de niños y jóvenes?
- ¿Qué espacio damos al acompañamiento espiritual, también de los educadores?
- ¿Cómo cuidamos la formación de los agentes de pastoral, para que puedan anunciar, discernir y acompañar con profundidad?
- ¿Nuestras propuestas ayudan a pasar del yo al nosotros y del nosotros a Dios, centro de la misión?
- ¿Qué comunidades estamos alimentando y qué comunidades nos alimentan a nosotros?
No salimos con respuestas cerradas, sino con preguntas más verdaderas. Y quizá ese sea uno de los frutos más fecundos de este ámbito del encuentro: mantener viva la inquietud, seguir echando las redes y confiar en que es en el acompañamiento de los procesos, en el servicio y en el discernimiento compartido donde la pastoral encuentra hoy algunos de sus caminos más profundos.
Reflexión redactada por Samuel Afonso SJ, coordinador de Pastoral de los colegios jesuitas de Portugal, tras el encuentro de Pastoral de 2025.


