
Nuevo Retiro de profesionales: la alegría en la agenda profesional
19 enero, 2026Del jueves 8 al viernes 9 de enero de 2026 tuvo lugar en El Campello el Encuentro de Pastoralistas FEJECE, bajo el lema “Libres para servir”. Fueron dos días para detenerse y mirar con honestidad lo vivido: reconocer a Dios en el camino, compartir luces y sombras con esperanza y dejarnos enviar hacia lo que viene, con un acento que atravesó todo el encuentro: la gratitud como “llave” para seguir sembrando.
El encuentro reunió a algunos integrantes de los equipos de Pastoral de la FEJECE, con el deseo de cuidar la misión en común y de volver a lo esencial: acompañar, sostener procesos y seguir ofreciendo a nuestro alumnado experiencias que integren vida, fe y compromiso. En este marco, el programa combinó ponencias, dinámicas de trabajo, tiempos de oración y espacios de conversación espiritual para favorecer un clima de discernimiento compartido.
Desafíos pastorales
La mañana del jueves 8 de enero se centró en identificar y poner nombre a los desafíos pastorales del momento. El trabajo en grupos ayudó a concretar preocupaciones y oportunidades reales: aquello que necesitamos cuidar, aquello que conviene reforzar y lo que estamos llamados a simplificar para ser más fieles a la misión.
Por la tarde, el foco se desplazó a “educar para la fe”, con una propuesta práctica: breve presentación del trabajo, tiempo personal y, después, conversación espiritual en grupo como método para escucharnos de verdad, leer lo que emerge y traducirlo en pasos concretos. En este bloque se contó con la ponencia de Abel Toraño SJ y una conexión online con Daniel Patrick Huang SJ, que ofrecieron claves para comprender mejor el momento cultural y educativo, y para acompañar con profundidad y esperanza.
Trabajo por etapas
El viernes 9 de enero, la mañana se articuló de nuevo con oración, lectura personal y puesta en común, y culminó con un ejercicio valioso: priorizar por etapas (Infantil, Primaria, ESO/Bachillerato y FP) aquello en lo que se quiere poner el acento. Además del contenido, se cuidó especialmente el estilo —la Pausa Ignaciana al final del día, los espacios de reflexión y la velada— para fortalecer vínculos y volver a casa con la alegría de sentirse red y equipo. El encuentro se cerró con la Eucaristía presidida por el Padre Carlos Mulas SJ y con la convicción de que lo trabajado vuelve a los centros como compromiso y tarea compartida.


